HIDROGRAFIA DE LA REGIÓN

Panorama geográfico regional/El clima desértico/Presencia del agua en el desierto de Atacama/ Condensación de neblinas/ Aprovechamiento de aguas subterráneas/ Manantiales de agua dulce en el mar/ Lluvias artificiales/ Desalación de agua de mar y salada/ Nombrando al desierto/ Los Changos: habitantes de las sombras.

Antofagasta es la región de Chile de mayor extensión, con algo más de 125.000 km2. Es cruzada por el Trópico de Capricornio a lo largo de 450 km de ancho y muestra un relieve característico, diferente al de las regiones vecinas. En el litoral lo más destacado es la península de Mejillones, donde se desarrolla una amplia planicie, en la cual se sitúan las ciudades portuarias de Mejillones y Antofagasta.

La Cordillera de la Costa en esta región alcanza las mayores alturas que esta formación presenta en todo el país: al sur de caleta Coloso se encuentran los cerros La Campana, con 3.114 m.s.n.m.(metros sobre el nivel del mar); el Tres Tetas, con 2.333 m.s.n.m.; el Tórtolas con 2.240 m.s.n.m.; y La Colorada, con 2.027 m.s.n.m. También está el cerro Paranal que alberga un importante observatorio astronómico del Hemisferio Sur. Las cumbres de esta Cordillera de los Andes, al sur de de Tilopozo, oasis final del gran salar, alcanzan alturas elevadas y algunas son superiores a los 6.000 m.s.n.m., como ocurre con el cerro Púlar y los volcanes Socompa y Llullaillaco.

Al interior y al sur del río Loa, que marca el límite norte de la región, se extiende el Desierto de Atacama, considerado el más extremo de la tierra por la falta de humedad, de agua dulce y de vegetación, al punto que la diafanidad provocada por la sequedad casi absoluta del aire permite ver a distancias de cientos de kilómetros, sin necesidad de utilizar instrumento alguno. Estas llanuras están en parte cubiertas de piedras, o presentan un suelo compacto y duro con presencia de salitre y otros elementos químicos. La superficie se ve como si hubiera sido removida, sin mostrar la presencia de arenas.

La Cordillera de los Andes, como ocurre en la zona intertropical de Sudamérica, se divide de norte a sur en dos brazos, uno lo constituye la Cordillera de Domeyko, paralela y más cercana al litoral, y el otro es la Cordillera andina misma. Entre ambas formaciones montañosas se encuentra el extenso Salar de Atacama, el Salar de Punta Negra, el Salar de Pajonales y otros menores, como también, inmediato al límite oeste, hay un grupo de salares en el altiplano, llamado en esta parte Puna de Atacama.

Por esta Cordillera corría, y aún se puede distinguir, el Camino del Inca, con sus paraderos o tambos que debían estar siempre llenos de abastecimientos para el sustento de los caminantes y sus animales. Por la falta de agua en esta sección de la Cordillera andina y como resultado de su búsqueda, los constructores de esta ruta prehispánica fueron subiendo hasta alturas superiores a los 3.000 m.s.n.m., hasta llegar a donde fluye agua del deshielo de las nieves, en medio de terrenos volcánicos que impiden el escurrimiento superficial permanente.

Desde la expediciones de conquista de Diego de Almagro y de Pedro de Valdivia, en la primera mitad del siglo XVI, este sector fue llamado el “Despoblado de Atacama” porque en castellano “despoblado” y “desierto” son sinónimos y significan un territorio sin vida orgánica, tanto de plantas, como de animales y personas; así era y así sigue siendo en gran parte este sector.

 

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